En un móvil, la cámara frontal está arriba de la pantalla y tu guion debajo. Si lees el guion miras un poco hacia abajo; si miras al objetivo no puedes leer. La distancia es pequeña, y aun así se nota.
Coloca la línea actual tan cerca del objetivo como permita la maquetación, y haz el texto grande. Una línea más grande son menos movimientos de ojos por frase, y menos movimiento es lo que se lee como contacto visual.
Aleja el móvil si puedes. A un brazo de distancia el ángulo entre el objetivo y el texto es de unos pocos grados; a treinta centímetros es mucho mayor. Es la mayor mejora que puede hacer la mayoría de la gente, y no cuesta nada.